Tuesday, May 17, 2016

Consulado argentino llegará a Oruro para resolver trámites y consultas

El Consulado General de la República Argentina con cede en la ciudad de la Paz, prepara una comisión itinerante que estará en la ciudad de Oruro los días miércoles 18 y jueves 19 de mayo, para brindar a los residentes argentinos, y ciudadanos bolivianos, información sobre temas consulares, entrega de documentos, registros de inscripción y otro tipo de trámites y consultas sobre convenios migratorios entre ambos países.

La responsable de la Dirección General de Migración, regional Oruro, Maritza Huanca, confirmó que entre esas fechas se tendrá la presencia de personeros del Consulado argentino, para efectuar una actividad itinerante en el departamento con el objetivo de dar a conocer a la población de esta región los servicios que brinda esta institución.

Para el cumplimiento de este Consulado Itinerante se tendrá la presencia de personeros de la circunscripción La Paz-Oruro, quienes estarán en esta ciudad, absolviendo inquietudes en la temática consular, además de regularizar la situación migratoria de algunos súbditos de la región del Río de la Plata, de este modo las personas que radican en esta región serán beneficiadas con el ahorro del tiempo y los costos que implica trasladarse hasta la sede de Gobierno.

Huanca señaló que dentro la jurisdicción orureña aproximadamente un 30% de la población extranjera es de origen argentino aunque no se brindó datos oficiales de cuántos extranjeros están en el departamento, pero aclaró que la presencia del Consulado itinerante no solo es para las personas de ese país, sino que ciudadanos bolivianos que requieren un trámite con la República Argentina o que desean trasladarse a esa nación, pueden hacer consultas vitales para su estadía.

La atención será desde el 18 de mayo a las 09:00 horas en oficinas de Migración, regional Oruro, ubicadas en las calles Sucre entre Presidente Montes y Washington, con temas de atención y entrega de documentos de identidad, pasaportes a residentes argentinos, trámites de regularización, registros de inscripción consular, matrícula consular y consultas de los ciudadanos.

Agregó que la pasada gestión no se efectuó esta actividad en la región orureña debido a cuestiones de agenda del Consulado argentino.

CONMEMORACIÓN DEL 368 ANIVERSARIO DEL EJÉRCITO BRASILEÑO

El embajador de la República Federativa del Brasil, Raymundo Santos Rocha Magno, y el agregado del Ejército a la Embajda del Brasil, coronel Ubirajara Brandt Rodrigues, conmemoraron el 368 aniversario del Ejército del Brasil en ceremonia realizada en los jardines de la residencia brasileña.

Durante el programa protocolar, fueron distinguidos con la condecoración Barreta de Honor el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, y el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Gonzalo Durán, además de miembros del alto mando militar boliviano.

En sus palabras de homenaje, el coronel Brandt dijo que las condecoraciones significan una demostración de aprecio y consideración al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas de Bolivia.

"Las relaciones profesionales entre los dos ejércitos se han fortalecido a lo largo del tiempo. Estamos muy orgullosos de cooperar para la formación de futuros oficiales de Logística en el Colegio Militar del Ejército, con instructores de esa rama y con un profesor del idioma portugués", dijo el Agregado.

Por otra parte, el anfitrión destacó que en la ciudad de Cochabamba, la presencia de alumnos e instructores brasileños en la Escuela de Comando y Estado Mayor, en la Escuela de Aplicación de Armas y Tecnológico es esencial para el intercambio de conocimiento en nível táctico y operacional.

En Cochabamba, el Ejército Brasileño presta asesoramiento técnico y logístico en el Primer Grupo de Caballería Aérea del Ejército.

Aparte de esas actividades de enseñanza y apoyo al Ejército Boliviano, hay un instructor y un alumno en la Escuela de Altos Estudios Nacionales, en La Paz. "Participar de las actividades de este establecimiento de enseñanza, nos permite entender los importantes rumbos buscados por Bolivia", dijo Brandt.

El brindis de honor estuvo a cargo del embajador Raymundo Santos Rocha Magno.

Seguidamente, los invitados disfrutaron de un cóctel y buffet de patillos típicos de la vecina nación.

Monday, May 16, 2016

Investigan a comerciantes argentinos



El jefe de Migraciones en Bermejo, Esteban Blanco Tapia, informó que en anteriores días recibió la denuncia formal de que súbditos argentinos estaban realizando la venta de productos en los diferentes mercados de la ciudad, sin tener la autorización de las autoridades. Además mencionó que esos ciudadanos no tendrían permiso de estadía.

Ante esa situación, Blanco se trasladó hasta las oficinas de la Intendencia Municipal para reunirse con su titular. Se acordó realizar un recorrido y si es necesario el decomiso de cualquier mercadería que esté a la venta sin la autorización necesaria.
“Coordinaremos operativos en los diferentes mercados, especialmente los fines de semana, ya que se nos explicó que está prohibido el ingreso de productos de Argentina y mucho menos que sean los mismos súbditos del vecino país los que lo comercialicen. Vamos a pedir también que el Senasag intervenga, porque es su competencia. Por nuestra parte vamos a exigir que presenten visas de estadía y autorización de realizar trabajos en nuestro territorio, de no tener estos requisitos se procede al decomiso y de ser posible a solicitarles que abandonen nuestro país”, explicó Blanco Tapia.
El titular de Migraciones agregó que solicitará apoyo del Comando de Frontera Policial, para reforzar los controles que se hacen en la frontera.

Saturday, May 14, 2016

JAPONESES MIGRARON A BOLIVIA Y SE ESTABLECIERON EN OKINAWA Y YAPACANÍ

AGROPECUARIA| TRAS LA DEBACLE DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, OLEADAS DE JAPONESES MIGRARON A BOLIVIA Y SE ESTABLECIERON EN OKINAWA Y YAPACANÍ. ESTA ES SU HISTORIA ALIMENTICIA.

El huevo es un alimento rico en proteínas y lípidos. Pese a ello, su consumo en Bolivia no se masificó sino hasta los últimos años cuando, según datos de las asociaciones de avicultores, pasó de 138 per cápita en 2013 a los 150 huevos consumidos anualmente por una persona en 2015. Y aunque los datos oficiales ubican a Yapacaní entre las principales zonas productoras en Bolivia, poco es lo que se dice sobre el aporte japonés al consumo y producción de huevo.

En Bolivia, los varones asimilan a los huevos con los testículos, fundamentalmente por su forma, y por ello se los asocia a todo lo que tenga que ver con esas partes de su anatomía.

En el imaginario masculino, el valor y el coraje son atributos del varón, del que tiene testículos, así que se dice que los actos de valentía requieren de huevos.

Si es así, la decisión que tomaron varias familias japonesas en 1954 de trasladarse a Bolivia debió necesitar de bastantes huevos. Japón continuaba devastado por los efectos de la Segunda Guerra Mundial y sus autoridades coordinaban una migración planificada con el fin de reducir la población de entonces. Bolivia era uno de los países elegidos en América Latina. Durante el primer gobierno de Víctor Paz Estenssoro se acordó el ingreso de una determinada cantidad de familias que recibirían tierras y se establecerían en el oriente boliviano que, por entonces, estaba prácticamente deshabitado.

Pero una cosa era decidir y otra muy distinta cumplir la decisión. La única manera de cubrir los miles de kilómetros que separaban a Japón de Bolivia era siguiendo una larga ruta marítima que partía en el puerto de Yokohama y terminaba en el de Santos, Brasil. Había dos rutas, la del oeste, que cruzaba el Océano Índico, y la del este, que iba por el Pacífico. En ambos casos, la travesía duraba más de 40 días que los migrantes utilizaban en aprender el español y estudiar los datos disponibles del país en el que vivirían.

Una vez en Santos, se descansaba unos días para emprender otro largo viaje con rumbo a Santa Cruz. Y ni siquiera allí terminaba la travesía porque había que internarse en la selva hasta llegar al lugar que les había asignado el gobierno. Los primeros inmigrantes terminaron su viaje el 15 de agosto de 1954, cuando se establecieron a orillas del Río Grande, en la colonia que bautizaron como Uruma. Era selva pura así que se abrieron paso a punta de machete. En los claros que lograron construyeron precarias casas con pilares de troncos y techos de palmera. Ni bien se habían establecido, se enfrentaron a su siguiente desafío: los bichos. Las que parecían simples picazones se convirtieron en enfermedades y estalló la epidemia. La colonia tuvo que desocuparse y las casas se quemaron para acabar con el virus.

El gobierno boliviano les asignó un nuevo lugar, también cerca del Río Grande, a unos 80 kilómetros al noreste de Santa Cruz de la Sierra. En recuerdo de la prefectura japonesa que dejaron en manos de los estadounidenses, los inmigrantes la bautizaron como Okinawa.



MÁS MIGRANTES

Los japoneses establecidos en Okinawa necesitaban comer así que, tras verificar la productividad del suelo en el que vivían, comenzaron a sembrar arroz. Tras cubrir sus necesidades, vieron que podían ofrecer el producto en Santa Cruz pero, para ello, necesitaban un camino así que resolvieron construirlo. Su esfuerzo posibilitó que el consumo del cereal se difunda primero en Santa Cruz y luego se extienda a toda Bolivia.

Mientras los inmigrantes de Okinawa comenzaban a sembrar arroz y algodón, la migración planificada continuaba.

El 15 de mayo de 1955 llegaba otro grupo humano pero a un lugar más distante de Santa Cruz, a 124 kilómetros. Un total de 14 familias que sumaban 88 integrantes se establecían en San Juan de Yapacaní. Al igual que sus predecesores, levantaron sus viviendas con sus propias manos y comenzaron a cultivar arroz.

En agosto de 1956 se firmó un convenio entre los gobiernos de Japón y Bolivia legalizando el ingreso y establecimientos de los inmigrantes que recibieron 25 hectáreas de tierra por familia. En 1957 llegó el grupo más numeroso hasta entonces, 159 personas de 25 familias que estaban resueltos a labrarse un destino en las fértiles tierras del oriente.



MÁS PRODUCTOS

En sus primeros años, los inmigrantes japoneses debieron tolerar tanto el clima como los peligros de la selva. Domaron el monte y, poco a poco, serpientes, tigres y capivaras fueron retrocediendo.

Al verificar la productividad del terreno, comenzaron a diversificar su producción y, además de arroz y algodón, sembraron yuca, maíz y comenzaron a experimentar con un producto desconocido para los bolivianos, la soya.

Se organizaron de tal forma que su producción fue creciendo, al igual que sus tierras. Actualmente, cada familia no posee 25 sino 250 hectáreas en las que se produce variedad de alimentos, incluidos los frutales, y la avicultura que también se masificó en Bolivia gracias al trabajo de los descendientes de los japoneses.



Y LOS HUEVOS

Trabajando en sus parcelas en un sistema que admite hasta tres generaciones, en familias en las que hasta los abuelos cumplen una función productiva, los japoneses vieron que las tierras de su alrededor también eran ocupadas por migrantes pero bolivianos. Familias de Potosí, Oruro y Cochabamba también trabajaban parcelas pero, además de la siembra de alimentos, se dedicaban a la ganadería.

Los japoneses y sus hijos admitieron que la crianza de animales era una buena alternativa pero optaron por la avicultura y empezaron a criar gallos y gallinas con el fin de aprovechar sus huevos.

Así, al igual que el arroz y el maíz, los huevos de los japoneses comenzaron a llegar a los mercados de Santa Cruz y de allí salieron con rumbo a los del resto del país. El problema de siempre era la falta de caminos pero ellos los construyeron y se encargaron de su mantenimiento. Con la ayuda de la Federación de Asociaciones de Ultramar, los inmigrantes mantenían y arreglaban las vías hasta que en 2003 se inauguró el esperado tramo asfaltado hasta San Juan de Yapacaní. Fue el paso definitivo hacia la producción masiva de alimentos en la que los huevos jugarían un papel preponderante.

El sistema de trabajo de los japoneses fue el cooperativo que permitió que hacia 1971 se consiga la personería jurídica que dio nacimiento a la Cooperativa Agropecuaria Integral San Juan de Yapacaní (Caisy) mientras que en la otra colonia se consolidó la Cooperativa Agropecuaria Integral Colonias Okinawa Ltda. (Caico). Por su parte, la Federación de Asociaciones de Ultramar fue la base para la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA, por sus siglas en inglés).

Actualmente, Caico y Caisy son respetadas marcas en la producción de alimentos pero, si de huevos se trata, la segunda no tiene parangón ya que aglutina a 100 socios, que representan 100 granjas productoras de 25 millones de unidades de huevos que representan el 20 por ciento de la producción nacional.

Y como no solo de huevos vive el hombre, los descendientes de los inmigrantes japoneses han importado también sus recetas con las que son capaces de preparar varios platos a base de huevo. Flan, sushi, paellas y ensaladas pueden diversificar la dieta de cualquier familia.

¿Y hay novedades? Siempre. En San Juan de Yapacaní ahora se siembra macadamia, una nuez de arbusto originaria de Indonesia, que sirve para la industria del perfume pero también se puede consumir directamente. En Caisy la procesan para el consumo humano y la cubren de chocolate antes de embolsarla o encajonarla. El producto es innegablemente delicioso y ya puede encontrarse en los supermercados del país.

Como al resto de los productores del oriente boliviano, a los residentes de Okinawa y Yapacaní les ha afectado los embates naturales de los últimos meses pero ellos están acostumbrados a las adversidades así que lo más probable es que los superen con solvencia. Es, al final, la agropecuaria es nomás cuestión de huevos.



POLLITOS EN MASA

“Si el pollo es criollo, es de Yapacaní”. La afirmación se desvanece ante la realidad que se vive en las granjas de Caisy pero contiene otras verdades.

Los socios de Caisy crían miles de gallos y gallinas que son los que producen sus famosos huevos. Se selecciona a pisadores (sementales) que se destinan para la reproducción y a las ponedoras que son encajonadas de a dos en largos cobertizos donde ponen huevos durante por lo menos dos años. Al cabo de ese tiempo, su productividad declina así que son vendidas para alimento.” Toda carne de gallina que encuentre en Santa Cruz es gallina de acá —explica divertido uno de los descendientes de japoneses—. Locro, picante o hamburguesa… seguro que salió de acá. Hasta en las salteñas así que no le venden salteñas de pollo sino salteñas de gallina”.

Pero no son gallinas criollas. Aunque la reproducción es natural (a un gallo le asignan unas siete gallinas), los huevos destinados a pollos son enviados a incubadoras de donde salen los pollitos que son alimentados con productos balanceados y crecen con luz artificial. Luego viene la selección y… a poner se dijo. Y después… a la olla se dijo.





JAPONESES EN BOLIVIA

La importancia de la presencia japonesa en Bolivia dio lugar a la conformación de asociaciones nikkei (nombre con el que se designa a los migrantes de Japón y su descendencia) que no solo existen en Santa Cruz sino también en Pando, Beni y La Paz.

Esas organizaciones son la Asociación de descendientes boliviano-japoneses de Trinidad, la Asociación Boliviano-Japonesa de Rurrenabaque, el Centro Cultural Boliviano Japonés de Riberalta, la Asociación Nikkei de descendientes japoneses de Guayaramerín, la Asociación Nikkei de Pando, la Sociedad Japonesa de La Paz, el Centro Social Japonés de Santa Cruz, la Asociación Boliviano-Japonesa de San Juan de Yapacaní y la Asociación Boliviano-Japonesa de Okinawa.

Los descendientes de japoneses mantienen las tradiciones y cultura de Japón, así como su idioma que es enseñado en las escuelas de sus colonias.


Garza, la mexicana que admira a la mujer boliviana

Irma Guadalupe Garza Garza, una cochabambina de corazón pero nacida en México, se declara admiradora de la mujer boliviana por su valentía de enfrentar los problemas que se le presentan diariamente.

No es casual que la decana, que nació el 11 de diciembre de 1941 en Monterrey, Nuevo León (México), de una de las carreras de enfermería más competitivas de Sudamérica se encuentre trabajando con mujeres estudiantes que llegan, en su mayoría, de las provincias cochabambinas hasta la Facultad Elizabeth Seton (FEES) de la Universidada Católica Boliviana (UCB).

“Siempre he admirado a la mujer boliviana, es valiente y se enfrenta a los retos que se le presentan. Me gustaría hacerles hincapié en que siempre sigan superándose, estudiando, actualizándose, todo esto les ganará respeto”, expresa.

“Hermana Irma”, como le dicen cariñosamente, hoy es la decana de la Facultad Elizabeth Seton, de donde ya han salido 1.355 profesionales de la enfermería en sus 51 años de servicio en educación superior. Actualmente, atiende a 300 estudiantes y de ellos un buen porcentaje son jóvenes mujeres de escasos recursos económicos que reciben becas gestionadas por la autoridad académica, gracias al apoyo permanente de la congregación religiosa “Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul”.

Garza, la mexicana que llegó a Bolivia en enero de 1992, y después de un intermedio en su Comunidad, retornó en 2008, cuenta que ser decana en Cochabamba es un servicio a los más necesitados. En este caso, a los estudiantes de enfermería de la FEES.

“La Facultad de Enfermería Seton busca formar profesionales en enfermería con capacidad reflexiva y crítica; integrando valores cristianos, humanos, morales, interculturales y científicos para poder intervenir, prevenir y decidir en los problemas y necesidades de la salud boliviana en general”, explica.

La FEES promociona a jóvenes de escasos recursos económicos para que una vez terminase sus estudios puedan colaborar a sus familias para que tengan una mejor calidad de vida a nivel material y espiritual.

Garza se siente agradecida por el buen trato que recibe de la gente cochabambina y explica que los bolivianos, en general, son muy cordiales. “Me he sentido siempre en casa”, dice.

Hay fechas significativas en las que la “Hermana Irma” se ha sentido muy contenta, particularmente cuando tiene el apoyo de la gente. Por ejemplo, durante la celebración de los 50 años de la FEES (2015) todo el personal administrativo y docente, además de los estudiantes y exalumnas le dieron todo el respaldo y el cariño para que este importante hecho sea todo un éxito.

Gracias al trabajo incondicional que le pone a la formación de las estudiantes de la FEES, Garza y todo su equipo ha logrado para esta institución cochabambina alrededor de 29 reconocimientos durante sus Bodas de Oro de instituciones como la Sociedad Boliviana de Geriatría y Gerontología, la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), el Ministerio de Salud, la Universidad Técnica Privada Cosmos (Unitepc), el Colegio Nacional (y departamental) de Enfermeras, el Servicio Departamental de Salud Cochabamba (SEDES) y la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno de Santa Cruz, entre otros.

“Para hacer un mejor servicio a los profesionales de Cochabamba, desde noviembre de 2014, hemos iniciado el programa de Maestría en Gerencia de Servicios de Enfermería”, sentenció la decana, quien también confirmó que en este curso hay 28 estudiantes que se especializan para seguir buscando el desarrollo científico de la Llajta.
“Tiene empatía con los más necesitados”

Para la mayoría de las profesionales que terminaron sus estudios en la Facultad de Enfermería Elizabeth Seton (FEES), la decana Irma Guadalupe Garza es una persona que tiene mucha empatía con los más necesitados.

“Es una gran mujer porque particularmente tiene mucha empatía con los más necesitados”, expresa Evelín Aquino, licenciada en enfermería de la FEES y actualmente está por terminar medicina de la UMSS.

Para Rosario Mendoza, otra profesional de la FEES-UCB, la “Hermana Irma” es admirable porque gracias a su esfuerzo la carrera es una de las mejores del país. “Siempre se preocupa por el bienestar de los estudiantes y en lo personal estoy muy agradecida”.

“El tiempo que estuve en la Facultad me pareció bastante dinámica y cooperadora con las estudiantes”, dice Elva Ledezma, egresada de enfermería.

“Pienso que la Hermana (Irma) realiza un excelente trabajo, ayuda mucho a las estudiantes y ha sabido llevar en alto el nombre de la Faculdad de Enfermería”, relata Jazmine Suárez, enfermera que trabaja en el Seguro Universitario de Cochabamba.

Romané Antezana, docente de la Facultad, admira mucho la capacidad que tiene la decana de adaptarse a los tiempos y a la juventud. “Siendo mayor y religiosa, no se escandaliza ni es moralista, eso es admirable”.

“Me encantaría tener su paciencia y su convicción de que todo debe funcionar por convicción y no por obligación”, explica.

Caen 5 ciudadanos chilenos que ingresaban droga a Bolivia

Efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) capturaron este viernes en la mañana a cinco ciudadanos chilenos que pretendían ingresar droga desde Perú hacia Bolivia.
El director General de la fuerza antidroga, Santiago Delgadillo, explicó que los cinco súbditos chilenos camuflaron la droga en bolsas pequeñas, las mimas que introdujeron en cuatro maletas.
Los paquetes estaban armados en forma de ladrillo y con un pequeño cartel con la figura de un unicornio encima, imagen que sirve para identificar a la droga más pura, indicó el jefe policial.
"Hoy hemos tenido la aprehensión de cinco personas en Yapacaní, de nacionalidad chilena, entre hombres y mujeres. La cantidad de droga que estaban llevando se está evaluando todavía, pero en territorio nacional costaría medio millón de dólares. La ruta que estarían siguiendo, era de Perú, pasaron por Desaguadero con rumbo final hacia Santa Cruz, para luego ser introducida al Brasil", explicó.

Sunday, May 1, 2016

VELADA CERVANTINA

El embajador de España, Ángel Vázquez Díaz de Tuesta, conmemoró el IV Centenario de la muerte del príncipe de los ingenios, Miguel de Cervantes.

La velada cervantina se realizó en los jardines de la residencia española, donde más de una centena de invitados disfrutó de la actuación de un elenco de teatro que presentó fragmentos de Don Quijote de la Mancha, bajo la dirección de Laura Derpic.

El Jefe de la misión española destacó también el profesionalismo de Fernando Arce, agradeció al músico Miguel Llanque y al dibujante José Ballivián, quien ilustró la historia, la cual fue reflejada a través de una pantalla gigante.

En el hall de la residencia se exhibió una muestra posters, figuras, documentos y otros materiales de Don Quijote.

En el intermedio de cada fragmento, los invitados degustaron las especialidades de la gastronomía española.